Lo Nuevo

Francia exime de impuestos a transacciones cripto a cripto

  • El pasado 12 de septiembre, el Ministro de Economía de Francia, Bruno Le Maire dió a conocer que el país no cobrará impuestos a las transacciones de cripto a cripto.
  • Los impuestos solo serán aplicados cuando se usen las criptomonedas para intercambio por dinero Fiat o produzcan ganancias con monedas tradicionales.

Hace pocos días, el Ministro de Economía de Francia, Bruno Le Maire, anunció que ese país no aplicará pago de impuestos a las transacciones con criptomonedas, siempre que estos activos no sean objeto de intercambio por dinero Fiat o no produzcan ganancias con monedas tradicionales.

El portal Bloomberg Tax, destacó que el enfoque francés ayudaría con el seguimiento de las transacciones, el cual es un desafío común en el comercio con criptomonedas.

Creemos que el momento en que las ganancias se convierten en dinero tradicional es el momento adecuado para establecer impuestos”, dijo Le Maire.

El Ministro comentó que, en lo que respecta al impuesto al valor agregado, este sólo se determinaría cuando se usen las criptomonedas para adquirir un activo o un servicio.

Antecedentes regulatorios en Francia

Francia ha ido creando un sólido camino para la regulación y adopción de la tecnología blockchain y el uso de las criptomonedas.

Por una parte, el Ministro de Economía no ha ocultado su postura pro blockchain. En 2018, durante la reunión del G20 en Buenos Aires, Le Maire declaró que  "Francia no se perderá la revolución de la Blockchain" y pidió se asumiera un papel pionero en el desarrollo de Blockchain internacionalmente, apoyando esto en sus redes sociales.

Respecto al  marco regulatorio, el 8 de diciembre del 2017, el gobierno publicó un decreto relacionado con la posibilidad de transferir valores financieros a través de una blockchain. Un par de meses después, en enero del 2018, el ministro, Bruno Le Maire, creó un grupo de trabajo encabezado por Jean-Pierre Landau con el objetivo de regular las criptomonedas, que desencadeno que en abril del 2018,  el Consejo estatal de Impuestos de Francia, anunciara una reducción a las sanciones financieras sobre las ganancias de las criptomonedas como el Bitcoin.

Hasta ahora, en Francia se trabaja en el establecimiento de un marco legal para el comercio y la transferencia de criptomonedas, pero aún faltan por definir las reglas contables para el tratamiento de los activos digitales, especialmente en el contexto de las ICO. Por suerte, de acuerdo con Pierre de Boismenu, abogado tecnológico de Bensoussan & Associés en París, y Samuel Martinet, ex-investigador del Imperial College de Londres:

“Los legisladores franceses no solo apoyan a los empresarios de blockchain, sino que también conocen bien la tecnología subyacente. Esto coloca a Francia en una buena posición para tener más liderazgo en la industria de las criptomonedas en el futuro.”

Portugal también quita el impuesto

Dos semanas antes del anuncio de Francia de no aplicar pago de impuestos a las transacciones con criptomonedas, la autoridad fiscal de Portugal pautó que el comercio de activos digitales, al igual que los pagos realizados con este dinero virtual ya no estarán sujetos a impuestos en el país.

El 29 de agosto pasado, el medio portugués Cofina dió a conocer la nota la Autoridad Tributaria y Aduanera de Portugal publicó un documento con una resolución oficial que confirmaba que las transacciones o pagos con criptomonedas como Bitcoin, quedarían  exentas del Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Te podría ineteresar:

Las cripto monedas y su influencia en las economías del mundo

El ecosistema Blockchain y las criptomonedas siguen punteando y marcando nuevas tendencias en el desarrollo de la economía global.

El inversor, analista y  autor de “The Business Blockchain”, William Mougayar, considera la cadena de bloques es la mejor herramienta de nuestra década, aunque esta tecnología todavía adolece de una falta de comprensión entre el público en general, que todavía no es muy consciente de esta revolución.

La promesa de la cadena de bloques es realmente importante: transacciones instantáneas a un coste mínimo y sin un organismo central de control. Esta tecnología tiene el potencial de cambiar completamente las reglas del juego en muchos sectores económicos, empezando por el sistema bancario. Más allá de las implicaciones económicas, se vislumbra una profunda transformación social. Porque la cadena de bloques es, ante todo, una revolución de confianza, impulsada ya no por un tercero de confianza -bancario, notario-, sino por un sistema descentralizado y compartido. Un nuevo mundo está emergiendo” comenta Mougayar.

Para el analista, Blockchain creará una nueva economía y no debemos perder de vista este potencial. La economía de la criptotecnología será una economía basada en la confianza descentralizada al nacer, tanto política como arquitectónicamente. La cadena de bloques proporcionará acceso igualitario para todos y reducirá el nivel de barreras para todos los participantes.

Lo cierto es que el mundo ya ha abierto las puertas al ecosistema Blockchain, y como consecuencia, las políticas de los gobiernos en diferentes latitudes registran cambios al respecto.

En muchos países aprecian con buenos ojos esta tecnología, y están generando políticas que regulen y permitan su adopción, especialmente en Europa, donde algunos gobiernos coinciden en la necesidad de pronunciarse legalmente mediante el control de los flujos financieros para evitar que esta tecnología sea utilizado por el crimen organizado o grupos terroristas, entre otros aspectos.

Cada administración nacional según indica Cointelegraph, alienta a las empresas en su territorio,  esclarecer una regulación puesto que es un elemento esencial de la competitividad.

La importancia de la regulación para un entorno exitoso de innovación de Blockchain puede a su vez explicarse de la siguiente manera: garantizar un clima de confianza ayuda a la inversión, lo que a su vez ayuda a la innovación. También puede alentar a los usuarios principales a involucrarse con productos asociados con una tecnología que aún necesita legitimidad”.